• En 1948, el vicepresidente Austen Cargill da comienzo al Plan de sugerencias de Cargill, incentivando a los empleados a presentar ideas creativas que mejoren las operaciones.
  • Luego de la revisión, las presentaciones elegidas son adoptadas por Cargill. Los empleados no solo reciben premios en dinero en efectivo, sino que también observan sus ideas originales convertirse en realidad.
  • Ideas para la innovación (i2i), el equivalente moderno del Plan de sugerencias de Cargill, se presentó en 2004. Continúa siendo popular, estimulando el ánimo de los empleados e impulsando nuevas ideas.
  • Carlos Ruiz Díaz, un operador en la planta de alimentos de España, utiliza i2i para proponer una nueva técnica de empaquetado que da como resultado un almidón alimenticio más seguro para los consumidores.

El Plan de sugerencias de Cargill promueve nuevas soluciones


Para alentar a los empleados a compartir sus originales ideas, la empresa presenta un programa que mejora las operaciones y estimula el ánimo de los empleados.

A fines de los años 1940, Cargill estaba en busca de nuevos puntos de vistas con el objeto de generar una evolución en la cultura y mejorar las operaciones. El vicepresidente ejecutivo, Austen Cargill, propuso un plan con el que creía que podría lograr estos objetivos.

El 13 de abril de 1948, se presentó el Plan de sugerencias de Cargill. El programa, que abarcaba a toda la empresa, alentaba a los empleados a pensar de forma vanguardista y presentar ideas de cambios cuya finalidad fuera hacer de Cargill una empresa más eficiente e innovadora. Las presentaciones eran tan diversas como las áreas de experiencia de Cargill, y variaban desde ideas de nuevos productos hasta métodos para reducir costos.

Se alentaba a los empleados a que, cuando se sintieran inspirados, escribieran y depositaran sus planes en una caja de sugerencias. Las propuestas aprobabas luego de una revisión de parte de un comité asesor eran asignadas a un equipo de investigación, que sopesaba las ventajas y las desventajas, y evaluaba la posibilidad y los costos de la ejecución.

En los primeros cuatro años, el Plan de sugerencias de Cargill inspiró 3819 presentaciones, y casi un tercio de estas fueron adoptadas por la empresa para aumentar eficiencias y disminuir costos. Los empleados no solo tenían la satisfacción de ver sus aportes plasmados en la práctica para el beneficio de la empresa, sino que también recibían una recompensa financiera en función del éxito esperado de su concepto.

Décadas más tarde, en 2004, la empresa desarrolló un programa similar al Plan de sugerencias de Cargill: Ideas para la innovación, conocido mayormente como i2i . La iniciativa impulsó miles de ideas originales que reflejaban la presencia mundial en expansión de la empresa.

Muchas presentaciones han derivado en mejoras importantes para varios negocios que operan en países en todo el mundo. En Alemania, por ejemplo, un empleado propuso una solución para aumentar la productividad en la planta de colza de Cargill, que operaba a una capacidad reducida debido a la formación de espuma durante el procesamiento. Mediante la utilización del nuevo sistema, Cargill pudo aumentar significativamente las velocidades de procesamiento.

En Texas, el negocio de soluciones de carne de Cargill obtuvo beneficios del programa luego de solicitar a los empleados que ofrecieran recomendaciones para el ahorro de agua a través de i2i . El equipo presentó 283 ideas en solo dos meses. Treinta de las propuestas se pusieron en práctica, lo que redujo costos y ahorró a la planta de carne vacuna más de 44,2 millones de litros de agua por año.

“La campaña muestra a los empleados que tomamos en serio la creación de una cultura en la cual las ideas importan.”— Paul Hiemenez, vicepresidente de Iniciativas de Nuevas Marcas de Cargill Meat Solutions

Cuando, en 1948, Austen Cargill pidió por primera vez a sus empleados que aportaran sus mejores ideas para colaborar con la empresa, probablemente no tenía idea del gran impacto que continuaría teniendo casi 70 años más tarde. Desde su formación, el Plan de sugerencias de Cargill, y más adelante i2i, ha mejorado las prácticas empresariales, ha ahorrado millones de dólares y ha conservado los recursos. Pero más allá de esto, el programa ha aprovechado la creatividad de los empleados de Cargill, adoptando sus ideas para lograr nuevos niveles de éxito.